En un par de zapatos, el adhesivo representa entre el 4 % y el 5 % del costo total de producción. Pero cuando el pegue falla, la pérdida no es del 5 %: es del 100 % del producto, más la devolución, el reproceso y, lo más costoso de recuperar, la reputación de la marca. Pocas veces un insumo con tan poco peso en la estructura de costos concentra tanto riesgo. Esa desproporción explica por qué el adhesivo dejó de ser una compra por precio para convertirse en una decisión técnic