Empresa de calzado de talla mundial, en el Barrio Restrepo

SAN POLOS, 30 AÑOS MARCANDO EL PASO

La manera de eliminar la competencia es integrando a los expositores de zapatos en Corferias: Agustín Sandoval Suárez.



Las industrias de calzado que existen en el país bajo la normatividad y que han alcanzado los 30 años de existencia, son pocas.

Colombia es zapatera. Sin embargo, a la hora de cuantificar, el número es mínimo: un 98-99 por ciento no hacen parte del desarrollo organizado, situación que las tiene al margen de las estrategias que les permitan ser más competitivas en los grandes mercados, donde juega la legalidad.

Causa alegría ser testigos presenciales de la celebración de los 30 años de Calzado San Polos, que el pasado 3 de agosto celebró en el Barrio Restrepo de Bogotá, gracias a la persistencia, inteligencia, calidad y decisión del hijo de don Fulgencio Sandoval y doña María Suárez, el ingeniero Agustín, cerebro de esta empresa familiar, en la que no ahorran nada; manejan paso a paso la eficiencia, que ha sido básica para lograr estándares internacionales.

PASOS ADALENTE

En Calzado San Polo, la innovación es el eje; la calidad, un respeto, el confort, comodidad y el diseño un don de la elegancia. Quien luce Calzado San Polos por primera vez, se vuelve miembro de esta marca, que ha sorteado todos los retos de un gremio que exige compromiso para permanecer de pie, aplicando sabiduría en las crisis y marcando diferencia en cualquier época, convencidos de que los consumidores, sin importar la situación, utilizan zapatos.

La táctica de Agustín Sandoval Suárez no tiene límites. Él es consciente de que un excelente artículo se vende por sí solo. El estar rodeado, comenzando por sus padres, de profesionales, expertos y operarios que no dejan escapar detalle, ha sido esencial.

Escuchar a Agustín Sandoval Suárez hablando de calzado, es fascinante. Genera confianza, en cada expresión hay pasión, orgullo y propuestas que, bien aplicadas en talleres y fábricas de Colombia, harán de la industria del calzado un modelo, que lo son, pero poco se ven… la mayoría no valora lo que tiene; hacen zapatos por necesidad, no porque quieren ir más allá, como lo tienen definido en Calzado San Polos, donde el compromiso es total; para competir es necesaria la vistosidad y la ‘perfección’, que se logran combinando la práctica con la academia, más la presencialidad con la virtualidad; esta última anticipó aceleradamente un cambio: la pandemia los obligó a buscar consumidores por la vía electrónica (redes sociales y demás canales), lo cual les abrió una nueva manera de comercializar.

LA PROPUESTA

Yo haría un verdadero evento ferial del gremio del calzado, donde participen todas las empresas, que no tengan que tener eso como un gran costo. Una forma de eliminar la competencia es llevándola a la mínima expresión. Por ejemplo, vamos a pensar en la competencia de un evento como esos. Entonces, salió el Cubo, los hoteles, el centro comercial, salió el otro.

La gente va y paga allá 500… 600 mil pesos. Pues, hagámoslo (en Corferias). Después de que salga verdaderamente económico, la gente dice: yo expongo en Corferias porque todo el mundo va allá. Desde ese momento se integró la competencia; porque todos fueron a cobrar.

Que sea un evento ferial donde la gente diga: ¡es que fui allá y vendí! Por ejemplo el tema del factoring, la gente dice: usted compra el zapato ahí, yo le doy el factoring, para que puedan hacer tal cosa, ¿a qué? a tal tasa. Entonces la gente dice, si voy a tener una tasa del 1 por ciento, por decir algo, y en el comercio normal está al 1.5, es un cúmulo de varias cosas. Arranquemos desde ahí.

No es que la feria sea gratis. Lo que hay que buscar es quién la apalanque. La banca dice yo la apalanco de tal forma… voy a dar créditos a tal forma… el mismo Bancoldex, yo la apalancó de tal forma, voy a dar créditos de estas categorías y yo voy a pagar el metro cuadrado a tanto, para que a las empresas les valga esto; todo un evento, una estrategia comercial, manifestó Agustín Sandoval, un referente de la industria del calzado de Colombia; por algo lo consideran el ingeniero ‘sabio’ del calzado, quien durante 30 años ha sido el líder de San Polos, industria que es orientada con criterio empresarial, estando a la par de los avances de la moda en diseños e innovación, elementos que le permiten competir en las grandes ligas, según el zar de San Polos, quien no se pierde ningún certamen en el que esté de por medio la industria del calzado, lo cual les ha abierto puertas, en lo comercial han conquistado más consumidores y en la internacionalización ahora tienen la opción de cerca de 50 franquicias.

MERCADO ABIERTO

La competencia utiliza todas las vías comunicativas para mostrar los productos y es necesario estar en línea. Calzado San Polos es un símbolo de los zapatos hechos con talento y manos colombianas, es excelente. Ha tenido un crecimiento sostenido, por el manejo inteligente en el que invierten, pero a la vez reciben buenos dividendos; consideran que gastar en infraestructura, mercadeo y publicidad es una apuesta al gana-gana, en marca y en cautivar compradores, que se traduce en mayores ventas.

El día que los productores de calzado colombianos tomen como modelo a San Polos, no habrá capacidad de producción, por tantos pedidos. Y mucho más, porque una nueva generación observa la zapatería como industria, que bien potenciada es capaz de generar empleo masivo, millonarias ganancias e impuestos.

Las tácticas del ingeniero Agustín tienen tantos alcances que cuando hizo parte de la junta directiva de Acicam, logró que se les permitiera el ingreso a los niños (a partir de los 12 años) al recinto ferial (IFLS), para que se enteraran desde temprana edad de qué se trata la industria del calzado (que no es solo hacer zapatos) y de las bondades que tiene como negocio, por ser un artículo esencial en la autoestima de la gente, sin importar la edad, sexo y condición social.


PUNTO DE ENCUENTRO

Calzado San Polos, que ha acogido en su planta a presidentes, ministros, políticos, dirigentes gubernamentales y empresarios, se caracteriza por ser una fábrica tecnificada; es una empresa para mostrar, en la que, además de producir calzado tipo exportación, el aspecto humano es una bendición, los empleados se sienten como en casa, se les respetan sus derechos. Quien hace parte del equipo de trabajo ha llegado para quedarse; pocos quieren marcharse por el buen trato, disciplina y garantías laborales.

En San Polos nos volvemos expertos. Allí no se manejan términos medios, es lo mejor, se les escucha a quienes han laborado allí y ahora son expertos; le aportan sabiduría a la zapatería, que requiere profesionales que contribuyan a una transformación más profunda de la considerada industria más próspera del desarrollo económico colombiano: el calzado y afines, una cadena que da mucho de qué hablar y a la que le queda muchísimo camino por recorrer.

UNIDOS… UNIDOS

El sueño de Agustín es ver el Gremio del Calzado como un componente fundamental que crece. El gremio del calzado no tiene doliente; a cada quien le duele lo propio, más bien, dijo sin tapujos el ingeniero Sandoval Suárez, quien es feliz fabricando calzado en cuero genuino y de quien se puede decir abiertamente: es de talla mundial.

¡Que cumplan muchos años más! Gracias Calzado San Polos por darle identidad y grandeza a la industria de Colombia.



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