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Hasta con drones las autoridades ambientales los vigilan en el barrio San Benito

LOS CURTIDORES DE CUEROS ESTÁN ASUSTADOS

La planta de tratamiento de aguas residuales, un proyecto que aún está en duda…



Los últimos tiempos han sido tensionantes para los curtidores de cueros de Colombia, a quienes las autoridades ambientales, les exigen cumplir con las normas de cero, contaminación o tendrán que dejar de procesar pieles.

El cuero colombiano es un producto apetecido en la industria manufacturera, especialmente a nivel internacional, donde lo utilizan en la fabricación de calzado, marroquinería y ropa. Tanto así, que las principales curtiembres lo exportan a Europa, Asía y los Estados Unidos, gracias a que se ciñen a las leyes del medio ambiente… son empresas de perfil mundial.

Los cueros seleccionados tienen un mercado fijo en el exterior, mientras que los de segunda y tercera, abastecen las necesidades de los industriales nacionales, dándole valores agregados a los zapatos, bolsos, chaquetas y vestidos. Hoy, en el país no se están trasformando la mitad de pieles del pasado, según los curtidores, quienes están asustados, por la presión de las autoridades, que los vigilan de día de noche, hasta con drones, como esta sucediendo en el barrio San Bento, Localidad de Tunjuelito, en el sur de Bogotá.

Nos quieren sacar… acabar. No les importa que en San Benito se genere empleo e impuestos, señalan los curtidores, quienes no están seguros que se les construya la planta de tratamiento de aguas residuales, porque el terreno es de particulares, no del Distrito, agregan algunos de los 35-40 empresarios, que funcionan con sus propias plantas, de lo contrario ya los habrían marginado del sector.

Algo similar sucede en Villapinzón y Chocontá, donde las autoridades no les pierden la huella, a quienes les exigen producciones limpias, que es una obligación. En estos dos municipios de Cundinamarca, los curtidores, son también esenciales en la generación de empleo e impuestos, pero por encima de eso está la salud de los habitantes, quienes no quieren imaginarse que será del mañana si les cierran las curtiembres, que son las que les dan trabajo.

A Villapinzón, en los últimos tiempos han llegado curtidores de otros lugares del país, quienes encuentran allí, el lugar ideal y las herramientas para adelantar sus procesos. La planta de aguas residuales, de la cual tanto sea hablado, tampoco se ha hecho realidad en el sector, situación que genera incertidumbre. Durante la gobernación de Nicolás García, no se logró este objetivo, esperemos la próxima administración para que nos haga el milagro, se les escuchó a varios de los curtidores, quienes han visto cómo sus emprendimientos se han ido debilitando, a tal punto que han tenido que prescindir de operarios, a quienes les dan trabajo, cuando hay pedidos; antes era empleo formal, ahora es por días.

La situación, es grave. Estamos perdiendo todos, expresan quienes durante muchos años se han dedicado a la curtición de pieles y ven como el sector se les ha venido de más a menos.

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