Los Cueros Al Sol

UN GIRO A LA IZQUIERDA



En más de doscientos años de vida republicana Colombia nunca había elegido la opción socialista de gobierno. Gustavo Petro rompió esa tendencia. Desde el descubrimiento, pasando por la conquista, la colonia y la independencia, nuestros compatriotas han sufrido todo tipo de vejámenes e injusticias. La corrupción y la violencia son el común denominador. Tal vez por eso parte de la población -en un país dividido- resolvió inclinar la balanza hacia el líder del Pacto Histórico.

Para completar el panorama tenemos cifras muy graves: la devaluación del dólar desaforada, la inflación creciendo, reforma tributaria a la vista y la incertidumbre a la orden del día. Guerra en Europa, el precio de los combustibles al alza, posible recesión en Estados Unidos. La cosa pinta muy complicada.

Muchos creen que la industria nacional puede repuntar dado lo costosos que resultan los bienes y servicios importados. Sin embargo, dependemos de insumos esenciales fabricados fuera de Colombia. Volvemos al viejo paradigma de que toda crisis es una oportunidad. Hay que aprovechar la tasa de cambio, tratar de exportar y al mismo tiempo recobrar el mercado nacional tan dado a adquirir artículos de marca confeccionados en el exterior.

Pero el factor más preocupante es el futuro político. ¿Cómo gobernará el nuevo presidente? ¿Qué medidas tomará? ¿Ahuyentará a los empresarios y a los inversionistas? La izquierda ha demostrado ser muy mala administradora, por lo menos en Latinoamérica, con raras excepciones. Al mirar nuestro vecindario, no es muy halagüeña la perspectiva. Ojalá me equivoque.

Los anuncios del equipo de Petro son ambiguos, generan grandes dudas, tienen ideas regresivas, esquemas ya superados, intentos de cambiar cosas que funcionan bien. Los ataques de lado y lado son radicales. No hay punto medio ni mesura. La derecha, con sus representantes de siempre, ya se plegó al primer mandatario. No habrá oposición, en el Congreso las mayorías son del partido de gobierno. De la Justicia ni hablar, la rama más corrupta e irreformable del poder público. Con la impunidad en más del 90%. Una vergüenza.

Nada de esto es nuevo. Si leemos la historia de Colombia, bueno eso también es un desastre. El colombiano lee 2.7 libros al año, incluidos los textos escolares. Es evidente que los medios electrónicos requieren menos esfuerzo y absorben al individuo, lo hipnotizan. Aunque el nivel de analfabetismo digital también es preocupante.

Entre los retos grandes del nuevo gobierno está mejorar la calidad y cobertura de la educación, cerrar la brecha digital y apoyar la industria nacional para generar empleo formal. Es muy importante que gremios como el nuestro, intensivo en mano de obra, también procure insertarse en el mundo globalizado.

Aunque he sido insistente y reiterativo en que debemos usar las aplicaciones, las redes sociales y todas las herramientas tecnológicas para comercializar nuestros productos, noto que el rezago de algunos empresarios es cada día más preocupante. También las ferias o eventos deben salir de la zona de confort. Ya no se trata de vender “stands” sino de ofrecer valor agregado. Conferencistas expertos en mercadeo digital, colegas que tienen avances significativos y mucho que aportar, empresas especializadas en programas de vanguardia. En fin…los años pasados quedaron allá…en el pasado.

Este giro político es una apuesta fuerte. Solo deseo que el señor Petro sea un cambio positivo para todos. Ojalá rompa con la espiral de corrupción y haga las reformas de fondo. La izquierda tiene una oportunidad maravillosa para demostrar su compromiso. Le llegó la hora, su cita con la historia. Roguemos porque no sea inferior al reto.

En cuanto al gremio, es importante destacar el avance, el progreso de fabricantes que han modernizado sus estructuras productivas y comerciales. Han adquirido tecnología de punta, mejorado procesos e insumos, lo que se refleja en manufacturas de alta gama. También han involucrado a sus hijos, a las nuevas generaciones.

Hace poco un fabricante -muy reconocido en el sector- me mostraba con orgullo como su hija le generaba trabajo y liquidez a través de internet. La chica vende cada vez más pares con la ventaja de que no hay crédito. Solo se despacha el calzado si la plata se transfirió a la cuenta. Es increíble, me dijo: acá, frente a esta pantalla del computador, me gano cuatro o cinco salarios mínimos al mes.

El tema de las grandes cadenas, las grandes superficies, tendrá que revaluarse. Poco a poco esos emprendedores, sin fábrica, sin dar crédito y poniendo el precio al zapato, están mordiéndole mercado a los monstruos del comercio nacional. Es simple: diseñan, mandan a fabricar y venden. Los llamados “influencers”, con millones de seguidores en sus redes, se convirtieron en los canales publicitarios. Ganan miles de millones. Ellos también están arrinconando a los medios masivos tradicionales, les quitan la pauta.

Nada volverá a ser igual. Las formas de vender, comercializar o publicitar rompieron los esquemas. Basta con moverse bien en el mundo virtual, en la velocidad con que viaja la información, en la inmediatez de las comunicaciones. No hay barreras para llegar a cualquier rincón del planeta.

Todo es dinámico, rápido, incluso muy simple. La humanidad nunca había tenido tantas facilidades para adquirir información. Un teléfono móvil y un sencillo “click”. Tan solo eso.



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