Aporte al Plan Nacional de Desarrollo del Gobierno de Gustavo Petro Urrego

EL SISTEMA MODA: CURTIDORES DE CUERO, CALZADO, MARROQUINERÍA Y AFINES; TEXTILES, CONFECCIONES Y SIMILARES, ESENCIALES EN EL DESARROLLO HUMANO, ECONÓMICO Y SOCIAL



La cadena productiva de la industria de la moda, que concentra a curtidores de cuero, productores de calzado, marroquinería, artículos en cuero y afines, los textileros, confeccionistas y similares, es la que más mano de obra genera; sin embargo, es la más olvidada por el Estado, que las ignora porque son micro y fami empresas invisibles que carecen de documentación que las acredite como protagonistas del desarrollo empresarial.

Los zapateros y confeccionistas, no solo del Barrio Restrepo de Bogotá, sino de Bucaramanga, Cúcuta, Cali, Medellín, Pasto y el Eje Cafetero, entre otros, han sido, a través de la historia, apóstoles de madres y padres de Colombia, que han encontrado empleo y con él el pan de cada día: el sustento para alimentar, educar y garantizar la salud del núcleo familiar. El sistema moda es el Dios de la clase media baja (estratos cero a tres), que garantiza lo esencial, acogiendo a los trabajadores con el sistema salarial (al destajo), por lo que produzca cada persona, de ahí que las garantías laborales brillen por su ausencia, situación que deberá cambiar, garantizándoles a los microempresarios capital de trabajo, impuestos graduales y un régimen especial que les permita sostenibilidad; de lo contrario, es imposible que mantengan los motores encendidos.

En Colombia, tomando como referencia a los fabricantes de calzado del Barrio Restrepo de Bogotá, que desde la década del 60 han sido un modelo de la industria de la moda, el 98-99 por ciento son fábricas a nivel barrial, que congregan entre 3, 5 y más operarios, aplicando el principio ‘laboremos en familia y repartamos las ganancias (proporcionalmente)’, para que ninguno aguante hambre y tengan lo básico.

El sistema moda le garantiza ocupación a más de 5 millones de personas; de esa gran cifra, si acaso un 2-3 por ciento lo hace bajo las normas laborales, que es preocupante, pero que hace parte de una realidad llamada improvisación y carencia de programas para la base empresarial, a la que le exigen legalidad, pero no le explican a cambio de qué, lo cual ha sido un obstáculo para zapateros y confeccionistas, que subsisten porque no saben hacer más que calzado y ropa, y si no lo hacen quedan a la deriva sin saber de qué vivir.

La pandemia evidenció la importancia de los actores del sistema moda, que ahora tienen más fundamentos para que el Gobierno nacional, que capitanea Gustavo Petro, los involucre en la táctica económica, con nombres propios: zapateros y confeccionistas, no solo como garantía, sino como premio al compromiso que tienen con la Nación… son pujantes, por lo tanto, les tendrán que asignar recursos que les permitan seguir siendo ejes de la base del desarrollo empresarial, que llevan sobre sus hombros y espalda, contrario a lo que los eruditos de la economía dicen, que el peso lo cargan las grandes superficies y cadenas, que aprovechan las genialidades de los pequeños para, con sus marcas, obtener enormes ganancias, sin siquiera darles el crédito a quienes tienen la sabiduría, que actúan como satélites, por lo tanto pasan sin pena ni gloria ante el Gobierno y la sociedad, que creen que quienes reciben apoyos, premios y elogios son los magos de la zapatería y modistería.

La informalidad de los protagonistas del sistema moda terminará cuando el Estado diseñe un plan que impulse las famiempresas. Lo demás, será un saludo a la bandera. La pobreza y la miseria no podrán dar más zigzag y pasos regresivos, que afectan sin piedad a los zapateros y confeccionistas, a quienes tienen en cuenta para votar y presentar estrategias de desarrollo, no para volverlos más competitivos e infranqueables del desarrollo.

Después de analizar con los pequeños empresarios su situación, es necesario y urgente que en el Plan Nacional de Desarrollo se incluya al sistema moda como primordial, por la tarea socio-económica que cumple en el bienestar de los más desamparados, a quienes les abren las puertas del empleo… ocupación en cualquier época, desafiando, inclusive, a los contrabandistas, lavadores de activos, a las enfermedades y a una competencia desleal que sin compasión ha tratado de borrar del mercado a los zapateros y confeccionistas, con precios bajos.

El alza en los aranceles para productos importados de calzado y ropa, una guerra sin cuartel al contrabando y demás, que afectan a la industria de la moda de Colombia, más la creación de una entidad financiera, o a través del Banco Agrario dar créditos blandos; dotar las micro de tecnología de punta, al igual que el suministro de materias primas a precios justos, son soluciones a corto plazo que podrían reactivar a los zapateros y confeccionistas, que respiran a medias y requieren oxígeno para no caer en cuidados intensivos… se resisten a morir sin antes dejar huellas.

El fortalecimiento de los industriales del calzado, confecciones y afines, no tendrá que ser resorte únicamente del gobierno Petro, es también un compromiso de las autoridades departamentales, regionales y municipales, que deberán asignar dineros para que la industria de la moda continúe siendo un ejemplo de persistencia.

Es importante la inclusión en el POS, del calzado para diabéticos, que afecta a 7 de millones de personas y que por escasez de recursos no tienen cómo cuidar la salud de sus pies. Los zapateros colombianos tienen la capacidad de fabricar los zapatos en mención, de acuerdo a las exigencias de la Organización Mundial de la Salud.

El Gobierno deberá transformar el SENA en la Universidad del Calzado y Confecciones (Sistema Moda), desde donde no solo se engrandezca lo académico y lo virtual, sino el cómo ser más competitivos aplicando el aprendiendo-haciendo.

La construcción de plantas de tratamientos de aguas residuales, es otra necesidad.

También sería un honor que los sectores iconos de la industria del calzado y confecciones de Colombia tuviesen sedes propias, puntos de encuentro (La Casa del Sistema Moda. La Casa de los Industriales del Calzado. La Casa de los Confeccionistas), según las peticiones de los micro, fami y pequeños empresarios, al igual que de algunos grandes industriales del calzado y vestuario del país, quienes destacan algo real: tienen demasiado que aportarle a Colombia.

DOCUMENTO ELABORADO POR JOSÉ YESID ANGULO CAMPOS

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