CUERO COLOMBIANO, CALIDAD QUE SE SIENTE
- Juan Jose
- hace 1 día
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Los curtidores tienen demasiado para aportarle a la economía y al empleo.
Cuando será qué en vez de hablar de contaminación, se muestra lo mejor.

NOS da hasta miedo llegar a nuestros lugares de trabajo, que son nuestro segundo hogar: transformar cueros hace parte de nuestra vida, es un arte que nos da para comer, educar a nuestros hijos, vivir dignamente, generar riqueza y mano de obra: empleo, que es lo que muchos no ven, las autoridades, nos califican como lo peor y no somos tan perfectos, pero tampoco tan irresponsables: cuidamos el medio ambiente, que es vida pura, se les escucha a los inversionistas de esta línea de la economía de Colombia.
Nos persiguen y nos califican de delincuentes y no es así. En los países más desarrollados del mundo, han buscado la perfección en este proceso, logrando un 80-90 por ciento, utilizando tecnologías de última moda y continúan explorando el cómo alcanzan la perfección, mientras que nosotros, casi que solos, debemos afrontar la responsabilidad de un mejoramiento, que debería, ser compartido con las autoridades ambientales, que nos vigilan y nos presionan, más no nos traen soluciones viables, que contribuyan al mejoramiento del sector cuerero, que data de más de 100 años.
El problema, es viejo, han pasado varias generaciones y el tema de los curtidores colombianos, sigue ahí, según el presidente o ministro; alcalde, concejales, representantes a la Cámara y al Senador, nos visitan de sorpresa, señalan los procesadores de pieles vacunas, quienes reconocen que su labor, es un negocio lucrativo, pero no tanto como para modernizar sus plantas… la inversión se sale de nuestros presupuestos.
Es por eso, que muchísimos curtidores, no solo de San Benito de Bogota, Villapinzón y Chocontá en Cundinamarca; La María, Barranquilla, Antioquia, Valle y Pasto, han clausurado sus empresas, porque además de que las autoridades los “persiguen”, el consumo de cuero en la industria del calzado y afines, a decaído de manera preocupante.
Como están las cosas, es mejor apagar motores y despedir a los colaboradores que, seguir, no hay garantías de ninguna índole. La narrativa es: ustedes son contaminantes y deben asumir las consecuencias.
Entonces, antes de que nos inicien juicios condenatorios y nos expropien, es mejor poco a poco ir saliendo del sector, señalan quienes se resisten a abandonar, lo que más saben hacer: curtir cueros.
Colombia, dicho por expertos, es una Nación, que produce cueros de calidad, las pieles colombianas son diferentes a las demás: Les falta cuidar más el ganado desde los hatos, para que las pieles no sufran rayones y cortaduras, son bien competitivas.
Los curtidores que han logrado posicionar el negocio, que son pocos, tienen un importante mercado en el exterior: en Italia, España y Estados Unido, los cueros Made In Colombia, son bastante apetecidos.
Sin embargo, lo sorprendente es que, varias empresas productoras de calzado y marroquinería de Colombia prefieren exportar cueros, sin aplicar el: primero el cuero colombiano, que no es costoso, así tengan que, darles los terminados en sus plantas de fabricación.
El día que los productores de zapatos y ropa colombianos, por exigencia de los consumidores, tengan que producir prendas básicamente en cuero, se verán obligados, quieran o no, a utilizar los cueros de la casa, claro está, con todas las especificaciones, tanto en calidad, como en normas ambientales.
Los fabricantes de calzado nacionales que les venden a comerciantes de Centroamérica, han encontrado una aceptación total del producto: el calzado y vestuario en cuero colombiano les encanta a las damas y caballeros de Honduras, Guatemala y El Salvador, entre otros, dicen los inversionistas, quienes ensayaron con pares, ahora pedimos docenas, expresan los dueños de tiendas y boutiques.
A veces nos preguntamos: ¿porqué Colombia, siendo líder en cueros no ha logrado un mejor mercado en el campo internacional?
Parece, que la estrategia para alcanzar nuevos compradores no ha sido la indicada y quienes la han comandado no han tenido el conocimiento para llegarles a los interesados, en mostrar y persuadir una clientela que está ávida de vestuario colombiano, en cuero.
Es necesario, entonces, para entrar por la puerta grande, invertir en pasarelas internacionales, ojalá nuevas y fortalecer la presencia en mercados tradicionales, apoyados por el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo.
Muchos emprendedores del sistema moda, sueñan con exhibir su calzado y vestuario a nivel mundial, pero carecen de recursos. No hay nada imposible, si el gobierno nacional tiene voluntad, asignará dinero para tal fin.
Para lograrlo es indispensable que se olviden de los shows mediáticos e inviertan en los verdaderos protagonistas de las industrias del calzado y ropa. Hay muchos maestros especializados en mostrar cosas virtuales, para impresionar, pero a la base nada de nada, lo cual tendrá que modificarse: necesitamos dolientes comprometidos con los actores del zapato y vestuario en cuero, piden los pequeños empresarios.
La situación está para coger con pinzas, los micro y famiempresarios del calzado y ropa, tuvieron un diciembre negro… las ventas no respondieron a las expectativas y el comienzo de año está a medias y sin zapatos. El panorama no es el mejor, confiesan.
La internacionalización del calzado y vestuario en cuero, podría ser una solución. Sin embargo, es a largo plazo, lo cual obliga a salidas urgentes: el sector cuero, es fundamental para lograr metas. Las curtiembres tendrán que ser impulsadas al máximo.
Nosotros con moda en cuero, daríamos un salto inolvidable en los mercados, de aquí y de allá, según los análisis que hacemos, a todo momento, los zapateros y confeccionistas, quienes somos unos convencidos que, con tendencias propias… de nuestra inspiración daremos pasos sólidos, teniendo como elemento, además de la innovación, el cuero.






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