top of page

EL PELETERO Y 30 AÑOS DE DESARROLLO DEL SECTOR DEL CALZADO, EL CUERO Y SUS MANUFACTURAS

Su bitácora en el barrio Restrepo

HACE 30 años, más exactamente el 22 de julio de 1996, entró en circulación, con el nombre de Fabricantes y Peleteros, el Periódico El Peletero. Nos aprestamos a celebrar sus primeras tres décadas de vida y que mejor manera de hacerlo que rindiendo un homenaje a su labor diaria, a su lucha constante por realizar su misión de vocero y permanente defensor del sector del calzado, el cuero y sus manufacturas. Una voz nacional e internacional que ha recogido, con particular referencia, el sentir y muchas veces el clamor de un empresariado de base hecho a pulso en los talleres de producción de colombianos llegados de diferentes partes del país, como resultado de los procesos de desplazamiento forzoso de los años cincuenta del siglo pasado, a radicarse en el Barrio Restrepo y en las barriadas vecinas de otros desarrollos icónicos del sur de Bogotá como el Olaya, el Centenario, el Santander, Ciudad Jardín y las primeras etapas del Quiroga, entre otros. Pero ¿cómo era la actividad del sector hace 30 años?, ¿cuál su problemática de desarrollo y que caracterizaba la vida de sus protagonistas en el día a día? Antonio José Londoño Nos aventuramos a dibujar una panorámica de la época para compararla con una de la actualidad. Para ello “echamos mano” a tres fuentes, la documentación existente, al testimonio de protagonistas directos y, en alguna medida, a nuestra propia memoria. En la primera, el texto de referencia fue la edición Número 1 del periódico, con licencia aún en trámite y, como hasta hoy, con distribución gratuita. La segunda una charla, por demás amena y cargada de nostalgia con nuestro entrañable

amigo Luis Alfredo Alba Pinzón, “El Tigre”, y una segunda, siempre crítica y cargada de experiencia, con Manuel Bogoya, personaje icónico de la actividad gremial y productiva del sector, ambos protagonistas de su historia. En nuestro caso, interactuamos, validamos y celebramos el haber vivido muchos de los hechos relatados y las anécdotas compartidas. actividades promotoras de la imperiosa necesidad de integrar y asociar a proveedores, fabricantes y comercializadores de calzado y, en muchas de ellas, a sus trabajadores. El primero, el particular modelo de apertura que asumió Colombia a comienzos de la década, fue motivo de permanente denuncia en El Peletero ante la pérdida sistemática de empresas y el consecuente creciente desempleo que conducía de manera sistemática al debilitamiento de la cadena productiva del calzado, el cuero y sus manufacturas. Una cadena equilibrada cuya capacidad de producción se soportaba, antes de la apertura, en la dinámica de crecimiento del mercado colombiano, atendiendo sus necesidades, que por la época superaban los cien millones de pares de zapatos al año, con una importante participación de los productores del Restrepo. Era la época de las empresas hechas a pulso soportadas en la suficiencia, en el suministro de materias la referida apertura, el posterior Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, la competencia desleal y el contrabando, agravados por la crisis económica de finales de la década. En los noventa la promoción de exportaciones pasó de ser una política complementaria a la del crecimiento, soportado en la atención de las necesidades del mercado interno, a una alternativa de forzosa consideración, ante la pérdida de competitividad en un mercado interno que, como resultado de un modelo de apertura carente de gradualidad y oportunidad de preparación para la mejora de la competitividad de las empresas, fue invadido por el calzado importado legal e ilegalmente. Se estima que como resultado de la apertura desaparecieron empresas, pequeñas, medianas y grandes, que tenían una capacidad de producción equivalente a

60 millones de pares al año, los cuales se reemplazaron con este tipo de importaciones. Es oportuno destacar que, derivado de lo anterior, la balanza comercial se convirtió en negativa con importaciones creciendo al 102% anual, como en 1997, equivalente Si bien podría decirse que su enfoque principal ha sido empresarial, con significativos aportes en el desarrollo gremial, fabril y comercial del sector, desde sus orígenes ha tenido un fuerte impacto en el desarrollo social de la comunidad que constituye el entorno de su actividad, vinculando en sus notas y las actividades que promueve tanto a los productores y comercializadores como a sus trabajadores. Los titulares del Periódico Fabricantes y Peleteros, hoy El Peletero, en esa edición inicial, hacían referencia, en particular, a tres temas que reflejaban la problemática que enfrentaba el sector y sus intereses de la cotidianidad: los efectos de la apertura económica de comienzos de la década de los noventa y el creciente contrabando; la gestión comercial a través de las ferias y la informalidad. Y en lo social y de interés de la comunidad, las primas y en una capacidad técnica acumulada que les permitía producir una amplia gama de zapatos, entre los que destacaban los deportivos, de dama, caballeros y niños. Era la época en la que los productores del barrio se complementaban con las capacidades productivas de fábricas como Grulla, Croydon, Panam, Calzado La Corona, entre algunas de las más representativas, que luego terminarían desapareciendo al no soportar la suma de los efectos de al ingreso de más de 13,5 millones pares de zapatos adicionales en un solo año. Tema recurrente en la denuncia y solicitud de apoyo estatal en las ediciones del Periódico El Peletero en esos años. El segundo tema que cobraba fuerza en la época era el de la promoción comercial soportada, como hoy, en el desarrollo de los eventos feriales. En la primera edición del periódico se promocionaba la realización de la trigésima versión del Colombian Leather Market, la feria del cuero y el calzado, desde entonces en CORFERIAS en Bogotá, con el liderazgo de CORNICAL, y se registraban las opiniones sobre su impacto tanto de su presidente Víctor González, como de María Ángela Tavera, presidenta de ASOCUEROS, gremio con el que competía. Años después, en 1998, se iniciaría el proceso de fusión de los dos gremios que llevaría en 1999 al nacimiento de la Asociación Colombiana de Industriales del Calzado, el Cuero y sus Manufacturas (ACICAM), de la que tuve el honor de ser su presidente ejecutivo, luego del paso de su Presidente Fundador, mi gran amigo Andrés Zuluaga Camacho. El nacimiento de ACICAM en medio de la profunda crisis económica que vivía el país, y la falta de articulación con otros espacios gremiales nacientes, como en los casos de Bogotá con CORINCA, y de Bucaramanga con ASOINDUCALZ, que representaban la actividad sectorial en el barrio Restrepo, en el primero y el barrio San francisco, en el segundo, planteaban retos adicionales a la gestión gremial que se me encomendó. Para empresarios como el referido Alfredo Alba el modelo gremial que implementamos, basado en la inclusión y en el colocar al empresario en el centro de la gestión y de la oferta de servicios, fue la fórmula de éxito consolidada con la realización, en febrero de 2000, de la primera versión del INTERNATIONAL FOOTWEAR AND LEATHER SHOW - IFLS -, en la que se integraron los gremios regionales referidos y a los que se sumó UNIVAC, con las empresas del Valle del Cauca, lideradas por Rómulo Marín, quien fue pieza fundamental al motivar en la región el voto de confianza al modelo ferial propuesto y a la gestión del gremio. Para muchos, como Rómulo y Alfredo, esa ha sido, hasta hoy, la mejor versión del IFLS realizada. El periódico, en su edición No.13 de febrero de 2000, dejó constancia de dicho hito al registrar y celebrar la participación amplia de los empresarios del Restrepo, en número y área de exposición, después nunca igualada, y en una clara demostración de la respuesta que los empresarios estaban dispuestos a dar a la convocatoria a este tipo de espacios feriales con procesos adecuados de preparación y con base en ejercicios de articulación gremial entre pares. Se celebraba, del mismo modo, el lanzamiento de un nuevo modelo ferial en el IFLS al contar, por primera vez, con un país invitado referente del desarrollo del sector en el mundo como fue el caso de Italia, resultado de las alianzas que logramos desde ACICAM con el Instituto Italiano de Comercio Exterior –ICE- y la Cámara de Comercio Colombo Italiana. Dicho evento ferial marco un hito difícil de superar: la presencia de Roberta Di Camerino exponiendo sus productos como un referente de desarrollo para los productos colombianos y dejando una muestra de su

historia con el montaje durante los días de feria de su Museo, en el que se exhibieron piezas icónicas como el bolso Bagonghi utilizado por la famosa actriz Grace Kelly en 1956, valuado en la época en US$ 50.000 y que, actualmente, se estima tiene un precio base de subasta superior a los US$200.000. Era parte de un ejercicio pedagógico, como los que siempre ha respaldado El Peletero, para mostrar a nuestros empresarios las características de la competencia en un mercado global en el que para competir resulta indispensable entender sus dinámicas y acceder a información que permita seleccionar adecuadamente el nicho en el que se proyecta participar. Era traer las empresas de clase mundial a los empresarios del sector. El periódico estuvo allí, tanto en la promoción como en su cubrimiento, con el cual empezó a consolidar su presencia fuera de Bogotá en la medida que los temas tratados eran siempre del Dicho modelo predominante no solo las ha alejado de la posibilidad de transformación en unidades productivas modernas, eficientes y competitivas, sino que las ha conducido a su paulatina desaparición de un mercado donde el contrabando y la subfacturación del producto chino, que ya empezaba a tomar fuerza en esa época, dejó de ser la única amenaza y hoy se mezcla con una abundante oferta, legal e ilegal, proveniente de Ecuador, Brasil, Portugal, Perú y cada vez más de India. Compartimos con Manuel que, en términos generales, el panorama actual no es significativamente diferente al de esos años y que se ha avanzado muy poco en formalización, crecimiento y modernización empresarial, hoy atributo de unos pocos, y que ésta sigue siendo una tarea pendiente para la transformación del sector. Concluimos que, aunque la oferta local aún cuenta con evidentes oportunidades en productos como los del de cuero, el calzado de dotación y la moda, aún se requiere profundizar en factores como la incorporación de valores diferenciadores y, como en los días de surgimiento del periódico, estudiar con mayor detenimiento y aprovechar las oportunidades que dichos productos siguen teniendo en el mercado internacional. El Peletero en sus 30 años ha dejado, del mismo modo, una huella profunda en su afán de trabajar por la integración de las empresas del sector, del clúster que de manera espontánea se fue consolidando en el Barrio Restrepo. Desde el periódico, con la organización, promoción y cubrimiento no han sido pocas las actividades interés de los zapateros, independientemente de si éstos estaban en el barrio Restrepo o en Bucaramanga, Cúcuta, Medellín, Cali o en Ecuador, donde empezó a llegar, de la mano con CORINCA, en desarrollo de las misiones comerciales que generaron toda una época de promoción e identificación de oportunidades para el sector. La charla siempre retadora con Manuel Bogoya nos condujo al tercer tema al abordar la discusión sobre los obstáculos que enfrentaba el desarrollo de las empresas del sector en el Barrio Restrepo hace treinta años y que mantienen vigencia hoy. Hablamos de la informalidad como el gran problema, de las brechas en la formación del talento humano y de la necesidad inaplazable de “cambiarle el chip” a los empresarios, como únicas alternativas para dar el salto de calidad que necesita el sector para avanzar en la transformación de un modelo empresarial que aún añora, como hace treinta años, la protección y el subsidio que, en su ausencia, han condenado a muchas unidades productivas a su desaparición cuando no al ostracismo y la ineficiencia. de integración empresarial y compromiso social con la comunidad que se han materializado. Retomamos con “El Tigre” algunas de las más relevantes durante los primeros años de circulación del periódico, junto a José Yesid Angulo Campos, su fundador, y la permanente presencia de figuras como Luis Enrique Gómez, el popular “Padrino”, destacamos los torneos de microfútbol con la Copa Cuerotigres en sus seis versiones, la primera en 1996, año de inicio de labores del periódico y difundida en éste, aprovechando el bagaje periodístico de José Yesid, al frente de la sección deportiva de El Nuevo Siglo y sus recordadas transmisiones radiales del Hexagonal del Sur en el barrio Olaya, donde nos conocimos siendo yo futbolista aficionado y lejos de imaginar que Dios nos volvería a poner en el mismo camino, esta vez en la actividad gremial del sector. Cómo no recordar las clásicas de ciclismo del Restrepo difundidas en el periódico y que posibilitaban acciones de mejora en el barrio con obras de pavimentación y limpieza. El ciclismo ocupó lugar destacado en varias ediciones del periódico, desde la uno, en la que se le rindió un merecido homenaje a Alfredo Alba, padre, ciclista de reconocida trayectoria y generador de no pocas alegrías a los aficionados del barrio. Y en lo gremial, con un profundo sentido social, como no destacar la contribución del periódico en la gestión y promoción de otros eventos icónicos para el sector del calzado en el barrio, como la Semanota Comercial del Restrepo, en su primera versión en 1996 y la primera Feria Comercial en el Parque de La Valvanera en 1999, con el apoyo de la Cámara de Comercio de Bogotá, que por esa época, no solo sabía escuchar al empresario sino que conocía y vivía la realidad de la actividad productiva del barrio en persona de dirigentes inolvidables como, el amigo de todos, Germán Triviño y mi gran amigo y compañero de gestas gremiales el doctor Germán Jaramillo Rojas (q.e.p.d.), fundamental con su apoyo a dicha primera feria. El desarrollo del sector en el nuevo milenio ha estado lleno de altibajos en la dinámica productiva y marcado por la persistencia de las luchas, ya esbozadas desde finales del siglo anterior, contra el contrabando, por el acceso a mercados y frente al desafío de la formalización sobre los que de manera reiterada llama la atención El Peletero junto a la denuncia de la ausencia, cuando no el marginamiento permanente a las pequeñas y micro unidades productivas del Restrepo en los pocos programas y proyectos gubernamentales, nacionales y locales, en los que se privilegia un grupo reducido y recurrente de empresas beneficiadas y, en lo que es peor, se condiciona dicha ayuda a la pérdida de autonomía del empresario para decidir sobre el futuro que quiere para su empresa. El Peletero ha mantenido una línea de denuncia, pero también de reconocimiento al acierto de iniciativas pensadas y ejecutadas en beneficio del sector, como los esfuerzos para sacar adelante, en alianza con la cooperación internacional, modelos de formación de Talento Humano para dar respuesta a la necesidad específica de mano de obra calificada. Ejemplo de ello han sido los Talleres Escuela de Calzado, implementados inicialmente en el Valle del Cauca de la mano con UNIVAC, el CDP y FEDECUERO y que en su momento fue alternativa de solución a las necesidades de mano de obra para las empresas del sector en el barrio Restrepo, con el apoyo del ‘desaparecido’ ANSECALZ y la cooperación de Naciones Unidas. Posteriormente el modelo llegó a Cúcuta con la cooperación alemana y el apoyo de la Alcaldía y CORPOINCAL, el gremio local. Han sido 30 años de acompañar a los empresarios del sector del calzado, el cuero y sus manufacturas, con particular referencia a los del barrio Restrepo de Bogotá, en su lucha por la mejora de condiciones productivas y laborales que garanticen su permanencia en un mercado imperfecto cada vez más concurrido. Si bien es cierto que no siempre se ha alcanzado el éxito en las causas que ha emprendido o apoyado a favor del sector, no lo es menos que siempre ha quedado en la memoria de los empresarios la imagen de compromiso y dedicación que ha caracterizado la presencia del Periódico El Peletero en los acontecimientos más relevantes del sector y, lo que es más importante para todos, en el acompañamiento y vivencia de su problemática en el día a día. GRACIAS POR SU PRESENCIA Y COMPROMISO: ¡LARGA VIDA AL PERIÓDICO EL PELETERO!

Comentarios


bottom of page